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Thermomix® Mataro

Judith Sanleandro

Con el ritmo de vida actual un Thermomix® no es un capricho ni un lujo, es una necesidad como lo fue la lavadora o el lavavajillas hace décadas. Disponemos de poco tiempo y queremos comer sano y variado, estamos cansad@s de fregar un montón de cacharros cada vez que cocinamos y de comprar comida precocinada. Con Thermomix® vas a comer sano, variado y  sin esfuerzo y a disfrutar de recetas de todo tipo en modo de cocina guiada o manual adaptadas a todos los estilos de cocina y dietas. Si quieres verlo por ti mism@ pide una demostración virtual o presencial, gratuita y sin compromiso.

Con el ritmo de vida actual un Thermomix® no es un capricho ni un lujo, es una necesidad como lo fue la lavadora o el lavavajillas hace décadas. Disponemos de poco tiempo y queremos comer sano y variado, estamos cansad@s de fregar un montón de cacharros cada vez que cocinamos y de comprar comida precocinada. Con Thermomix® vas a comer sano, variado y  sin esfuerzo y a disfrutar de recetas de todo tipo en modo de cocina guiada o manual adaptadas a todos los estilos de cocina y dietas. Si quieres verlo por ti mism@ pide una demostración virtual o presencial, gratuita y sin compromiso.

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Buñuelos de Cuaresma, nueva receta

08 February 2018
08 February 2018
Categoría:

Estamos a las puertas de la Cuaresma y hay un dulce que no puede faltar en vuestras casas...los buñuelitos!


Hoy dedico mi nueva receta de Buñuelos de Cuaresma a todos mis clientes, en especial a los que no siempre estáis content@s con las recetas "saludables" que publico de vez en cuando ;-D. Y es que a veces uno se tiene que permitir un capricho, porque la felicidad es la mejor terapia que pueda haber y, si ésta llega en forma de riquísimo buñuelo de Cuaresma, pues bienvenido sea!


Estoy muy contenta con el resultado, os puedo asegurar que quedan exquisitos y que NO se ponen secos de un día para otro, es más, me gustaron mucho más reposados de unas cuantas horas. Y lo mejor, trabajar esta masa es una delicia, no me cansaría de hacer bolitas con ella, espero que la disfrutéis tanto como la disfruté yo.


Dificultad: fácil, solo requiere ganas de hacerlo y paciencia.


Cantidad: con estas medidas salen unas 90 unidades.


Tiempo total: de trabajo 1 hora a lo sumo. En total unas 5 horas por los tiempos de fermentación.

Masa madre



  • 150 g de leche entera

  • 35 g de levadura fresca


  • 125 g de harina de fuerza


Masa buñuelos



  • 100 g de azúcar  (yo en su lugar puse 80 g de xilitol) y algo más para rebozar los buñuelos ya hechos (yo usé panela)


  • 150 g de mantequilla fría cortada a dados (de preferencia ecológica)


  • 1 cucharadita rasa de sal

  • 75 g de licor de anís

  • 50 g de vino Moscatel

  • 1 cucharada rasa de matalauva o anís verde (es lo mismo)

  • 2 huevos medianos  (100 g de huevo sin cáscara)

  • 375 g de harina de fuerza

  • 500 g de aceite de girasol o de oliva o mezclados para freir

  • una botellita de spray con licor de anís para rociar los buñuelos



Tener todos los ingredientes a temperatura ambiente excepto la mantequilla.


1. Pon los ingredientes de la masa madre en el vaso y amasa 5 min / velocidad Espiga. Saca del vaso y deja reposar en un bol previamente untado con un poco de aceite para que no se enganche. Tapa con papel film o un trapo y dejar fermentar hasta que triplique su tamaño.


2. Cuando haya triplicado su tamaño la masa madre, ponla en el vaso junto con todos los ingredientes de la masa de buñuelos excepto de la mantequilla que vas a poner solo la mitad, 75 g, y amasas 4 min / velocidad Espiga.


3. Añades la otra mitad de la mantequilla por el bocal y de nuevo amasas
4 min / velocidad Espiga. La masa tiene que quedar completamente lisa y brillante. Saca la masa del vaso, ponla en un bol tapado con film transparente y déjala resposar en un sitio cálido y libre de corrientes de aire por espacio de 1 hora. Pasado este tiempo la guardas en la nevera por espacio de 1 hora.


4. Pasado el tiempo saca de la nevera y extiende la masa en la mesa de trabajo formando un rectángulo. Prepara dos bandejas forradas con papel de hornear. Corta tiras de unos 2 cm y las tiras en cuadrados de 4 x 2 y bolea hasta formar todas las bolitas de masa que irás disponiendo encima de las bandejas. Deja que reposen por espacio de una media hora, la masa tiene que estar a temperatura ambiente  antes de pasar a freirla,  si la notas fría espera un poco más. Yo las puse dentro del horno parado con la luz encendida, la luz da suficiente calor para templar la masa.


5. Calienta el aceite en un cazo o wok de boca ancha o freidora. Coge cada bolita y formas un agujero enmedio con los dedos, lo abres  estirando la masa en forma de arandela y las tiras en el aceite caliente. Fríe en tandas para que no se te quemen ni se peguen unos con otros. A medida que estén doraditos por las dos caras los pasas a un escurridor para que suelten el aceite sobrante y aún en caliente los rocías con el licor de anís. Los pasas a una bandeja llena de azúcar y los rebozas antes de que enfríen y de ahí a otra bandeja grande forrada con papel de cocina absorbente para que se acaben de enfriar y recoja el exceso de aceite. Te aconsejo que te hagas con algún pinche que te ayude para hacer los pasos de después de freir y tu estés pendiente de la fritura, en 30 minutos lo tendréis hecho.




Consejo: Puedes poner una piel de limón y un palo de canela en el aceite para aromatizarlo. Saca la piel de limón antes de que se queme.


Espero que os guste :-D







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08 February 2018
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